(Venezuela, 01 de abril de 2026 / Prensa Mincomunas).- En el marco de la Semana Santa, distintas Comunas del país han desplegado iniciativas culturales, recreativas y productivas que reafirman el arraigo de las tradiciones religiosas desde la organización del Poder Popular, integrando la espiritualidad con el compartir comunitario, la producción local y el sano esparcimiento familiar.
Desde los territorios, las Comuneras y los Comuneros han asumido un rol protagónico en la preservación de estas fechas, demostrando que las tradiciones no solo se mantienen, sino que se transforman y fortalecen a través de la participación colectiva y la identidad cultural.
Comunas garantizan el disfrute familiar




En el estado Cojedes, la Comuna Socialista Comandante Supremo desarrolló una jornada integral en el sector Las Delicias, municipio Rómulo Gallegos, donde se integraron actividades recreativas, culturales y de seguridad ciudadana como parte del Plan Reír, garantizando espacios de encuentro y disfrute para las familias durante el asueto.
La jornada estuvo marcada por la alegría de niños y niñas, quienes participaron en actividades como pintacaritas, dinámicas recreativas y presentaciones culturales, acompañadas por personajes que llevaron entretenimiento al corazón de la comunidad, fortaleciendo el sentido de pertenencia y convivencia.
Este despliegue contó con la articulación de los organismos de seguridad y prevención del Estado, incluyendo la Policía Nacional Bolivariana, Cuadrantes de Paz, Bomberos, Protección Civil y el Frente Preventivo, quienes garantizaron un ambiente de tranquilidad y resguardo para el Pueblo. Asimismo, la participación activa de la juventud organizada, junto a misiones sociales y promotores deportivos, permitió consolidar un espacio donde la recreación se convirtió en una herramienta para el encuentro comunitario.
Producción Comunal sostiene la gastronomía tradicional




Más allá de la recreación, las Comunas también cumplen un papel fundamental en la preservación de la gastronomía típica de Semana Santa, mediante la producción de insumos esenciales que forman parte de las tradiciones culinarias del Pueblo venezolano. En este sentido, la Comuna Las Cinco Fortalezas de la Revolución Bolivariana, ubicada en Cumanacoa, estado Sucre, impulsa el encadenamiento productivo del papelón, un rubro clave en la elaboración de dulces tradicionales como la conserva de coco, el arroz con leche, la lechosa en almíbar y bebidas típicas consumidas durante esta temporada.
Esta organización Comunal cuenta con una capacidad de molienda de 40 toneladas diarias y una capacidad de cocción de 10 toneladas, permitiendo transformar mensualmente 200 toneladas de caña de azúcar en 12.000 kilos de papelón y 4.000 litros de miel de caña, beneficiando directamente a 474 familias y garantizando el abastecimiento desde la producción local hacia las comunidades.
A través de este modelo, el Poder Popular elimina intermediarios y fortalece los Circuitos Económicos Comunales, asegurando que los productos lleguen directamente al Pueblo, especialmente en fechas donde la tradición gastronómica cobra un valor cultural y espiritual significativo.
Comunas pesqueras desde el mar y el Poder Popular




En distintas regiones del país, las Comunas pesqueras reafirman su papel en una de las tradiciones más arraigadas de la Semana Santa: el consumo de pescado como expresión cultural, espiritual y alimentaria del Pueblo venezolano, práctica que tiene profundas raíces históricas vinculadas a la abstinencia de carnes rojas durante estos días sagrados
En el estado Sucre, la Comuna Agroturística Pesquera Indígena de Nurucual articula la producción del mar con saberes ancestrales y prácticas comunitarias, garantizando el acceso a proteína pesquera desde el territorio y fortaleciendo la identidad cultural ligada a la vida costera. De igual forma, en La Guaira, la Comuna Socialista Antiimperialista Arrecifes impulsa la pesca artesanal como una práctica heredada de generación en generación, donde hombres y mujeres desarrollan técnicas tradicionales que respetan los ciclos naturales de las especies, cuidan el ecosistema marino y sostienen el alimento diario del Pueblo.
Esta relación entre cultura, producción y territorio también se expresa en la Comuna Agroturística y Pesquera Manzanillo, en el estado Nueva Esparta, donde la organización del Poder Popular permite integrar la producción marina y agrícola para garantizar la soberanía alimentaria local, demostrando que el pescado que llega a la mesa en Semana Santa no depende de intermediarios, sino del trabajo colectivo de las Comuneras y los Comuneros.
Estas experiencias demuestran que la Semana Santa también se construye desde la producción, donde las Comuneras y los Comuneros, a través del trabajo colectivo, garantizan el abastecimiento de alimentos, preservan saberes productivos y consolidan una economía local que sostiene las tradiciones culturales del país.

