(Caracas, 23 de marzo de 2026/Prensa Mincomunas).- En un ambiente de fervor, unión y sentido patrio, este lunes el Poder Popular se movilizó en Caracas para exigir el levantamiento de las sanciones y el regreso del presidente Constitucional, Nicolás Maduro Moros y la diputada, Cilia Flores.
La movilización partió desde tempranas horas de la mañana desde la Plaza Morelos en Bellas Artes hasta la esquina San Francisco en Capitolio, donde se congregaron Comuneras y Comuneros, movimientos sociales, estudiantes, la clase obrera trabajadora, campesinos y adultos mayores para alzar la voz contra las medidas coercitivas que aún mantiene el gobierno de los Estados Unidos contra la Patria.
Fuerza Comunal en la calle

En este contexto, Joise Peña, vocera de la Comuna Socialista Ciudad Caribia, destacó la importancia de que el pueblo venezolano se mantenga en las calles para pedir respeto a su soberanía.
“Si algo hemos aprendido en estos años de resistencia es que la calle no se enfría cuando el pueblo tiene conciencia. Mantenernos unidos y movilizados no es solo un acto de presencia, es la única garantía que tenemos para exigir el cese de las agresiones y de esas sanciones criminales que han intentado asfixiarnos”, precisó la líder comunal.
Subrayó que, es admirable ver como a pesar del bloqueo, el hombre y la mujer de a pie no se han quedado de brazos cruzados esperando soluciones de arriba. “El Gobierno Bolivariano que lidera el presidente Constitucional, Nicolás Maduro Moros y la presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, junto al Poder Popular organizado en Comunas, ha dado un paso valiente con las Consultas Populares Nacionales.
Ver a la gente votando por sus propios proyectos —que si el pozo de agua, la impermeabilización de la escuela o el bacheo— es la prueba de que el Estado Comunal está naciendo. Esas Consultas están dinamizando la economía desde lo local, porque el recurso llega directo a las bases garantizando así el beneficio directo en nuestros territorios”, enfatizó Peña.
Clase trabajadora alza su voz

Asimismo, Kely Llovera, trabajadora de la Corporación Barrio Nuevo Barrio Tricolor, manifestó que las mujeres en este país se levantan cada día para trabajar y sacar a su familia adelante. “Sin embargo, no puedo ocultar que mi realidad está marcada por una barrera externa que me asfixia: las sanciones impuestas contra Venezuela”.
Exigió el cese de las sanciones para poder recuperar y tener un salario digno, además de impulsar las políticas públicas en materia de salud, educación, servicios públicos y viviendas, entre otros.
Entretanto, Aurelia Salcedo, presidenta del Consejo Nacional para Personas con Discapacidad (Conapdis), apuntó que solo eliminando las sanciones se podrán fortalecer los programas para apoyar a los discapacitados. “Necesitamos ampliar y extender los servicios que ofrece el Conapdis a nuestros niños y adultos con autismo, sordomudos, síndrome de Down y personas con limitaciones de movilidad o funciones corporales, para que puedan tener una vida sana y puedan ser insertados en el campo laboral”, dijo Salcedo.

Pidió la liberación del presidente Nicolás Maduro Moros y la diputada, Cilia Flores, quienes fueron secuestrados el pasado 3 de enero por el imperialismo norteamericano.
De igual manera, Fedor Taipe, director Académico de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) “Dr. Salvador Allende”, quien trabaja en el Núcleo de Salud Hugo Chávez Frías, añadió que los jóvenes universitarios no abandonarán las calles hasta que se respete la soberanía nacional.

“Venezuela tiene que seguir formando profesionales de calidad, para que puedan aportar al desarrollo económico de la nación insertándose de manera directa en las comunidades desde los primeros años de carrera”, destacó.
Venezuela reafirma ante la comunidad internacional que el camino hacia la prosperidad está siendo labrado por el mismo pueblo, exigiendo el respeto a sus derechos humanos y económicos de manera inmediata y sin condiciones.

Esta movilización popular en Caracas reafirma que la estabilidad y el desarrollo de la nación dependen del respeto a la autodeterminación del pueblo venezolano. El ejercicio de la soberanía y el cese de las restricciones externas son, en última instancia, las garantías para consolidar un modelo de bienestar social y crecimiento económico.

