Viceministro Saúl Osio: “La Economía Comunal avanza de la subsistencia a la industrialización en 2026”‎

Caracas, 5 de febrero de 2026 (Prensa Mincomunas).- En una entrevista exclusiva para el Podcast Al Día, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), el viceministro de Economía Comunal, Saúl Osio, compartió su visión acerca del Encuentro Nacional de Economía Comunal celebrado el 4 de febrero, al que calificó como un rotundo éxito y una verdadera demostración de la nueva arquitectura financiera del Poder Popular.

‎Durante la conversación, Osio destacó que el modelo de Economía Comunal ha alcanzado una madurez histórica, superando el estigma de ser una economía de baja escala para consolidarse como un actor fundamental dentro de la Agenda Económica Bolivariana. Señaló que los encadenamientos productivos territoriales han demostrado ser eficaces en la producción y distribución de bienes y servicios, impulsando la autosuficiencia, el empoderamiento territorial y el desarrollo endógeno.

‎Gracias a la organización y a la participación activa de las Comuneras y Comuneros, se ha logrado diversificar la economía, promoviendo la articulación entre los distintos sectores productivos y la creación de redes de apoyo que fortalecen la resiliencia frente a las dificultades económicas. Asimismo, subrayó que este modelo no solo contribuye al crecimiento económico, sino que también promueve valores de solidaridad, cooperación y corresponsabilidad, fundamentales para la construcción de una sociedad más justa.

Integración del Poder Popular a la exportación e industria

‎El viceministro reveló cifras que evidencian el salto cualitativo del Poder Popular en materia productiva, destacando avances significativos en la organización industrial de las Comunas. Enfatizó que, durante el año 2025, se consolidaron planes que permitieron a más de 200 Comunas organizar la producción de café de especialidad, superando el esquema tradicional de cultivo primario.

‎Este proceso incluye la torrefacción y el procesamiento del café, lo que añade valor al producto final y posibilita su exportación hacia mercados internacionales, contribuyendo directamente a la ruptura del rentismo petrolero. Estas iniciativas no solo fortalecen la economía local, sino que empoderan a las Comunidades al dotarlas de herramientas para gestionar sus recursos de forma eficiente y sostenible.

‎”Históricamente se veía a la Comuna como algo de muy poco alcance. Hoy estamos visualizando un modelo que ha venido madurando, tenemos experiencias en Barinas con el Plan Comunal del Arroz y la harina de maíz ‘Ticoporo’, donde la Comuna controla desde el insumo hasta el anaquel”, afirmó Osio.

Economía para la Vida

‎Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue la explicación de la lógica financiera Comunal, orientada a maximizar los recursos disponibles en beneficio colectivo. Como ejemplo, Osio mencionó un aserradero ubicado en el estado Barinas que, tras aplicar prácticas de gestión Comunal y organización productiva, logró incrementar su producción en un 60%.

‎Este crecimiento generó excedentes operativos por un monto aproximado de 20 mil dólares en un solo trimestre, evidenciando el potencial de la Economía Comunal cuando se orienta a la planificación y al uso eficiente de los recursos. “La diferencia fundamental es que esta es una economía para la vida. Esos 20 mil dólares no se los quedó una pequeña élite; se distribuyeron en la Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas para garantizar luminarias y suministros médicos en el ambulatorio local. Lo que en el capitalismo es ganancia por explotación, en la comuna es excedente para la inversión social”, sentenció el viceministro.

‎Osio también hizo énfasis en la independencia tecnológica como elemento clave para el desarrollo sostenible y la soberanía alimentaria. Explicó el caso de las productoras y productores de papa en la región andina, quienes, con apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, lograron sustituir la semilla importada, principalmente desde Canadá, por material genético nacional.

‎Asimismo, resaltó la experiencia desarrollada en el sur del país, donde se sembraron 150 hectáreas de caraota utilizando semillas ancestrales y prácticas agroecológicas. Osio destacó que “logramos rendimientos de hasta mil kilogramos por hectárea, igualando a la semilla comercial, pero sin el uso de pesticidas químicos, lo que nos permite proteger la tierra y la salud”.

‎El viceministro concluyó asegurando que la Economía Comunal se ha convertido en un pilar del socialismo territorial, al promover la distribución equitativa de la riqueza, la autogestión y la solidaridad entre las comunidades. Reiteró que este enfoque fortalece el tejido social y establece un modelo sustentable y replicable, posicionando a la economía comunal no solo como una alternativa, sino como una vía concreta para la construcción de un futuro con justicia social y equidad.

Comparte en redes sociales