(Monagas, 12 de septiembre de 2026 / Prensa Mincomunas).- Con la mirada puesta en fortalecer la producción de alimentos desde las comunidades y avanzar en la soberanía alimentaria, las Comunas del municipio Santa Bárbara en el estado Monagas, activaron este sábado el ciclo Norte-Verano con el inicio de la siembra de frijol en la Finca El Remanso ubicada en el ámbito territorial de Santa Bárbara, donde las y los productores, organizaciones Comunales e instituciones vinculadas al sector agroalimentario participaron en una jornada de articulación que incluyó la entrega de insumos y la exposición de experiencias productivas desarrolladas en el territorio.
Durante la actividad fueron entregados bioestimulantes, herbicidas, insecticidas, urea, abono y fertilizantes NPK 10-20-26 para acompañar el proceso de siembra, mientras las Comunas Productivas presentaron sus principales rubros, proyectos ejecutados y experiencias de transformación y aprovechamiento de los recursos disponibles en el municipio. La jornada permitió mostrar, además, cómo la organización comunitaria se articula con productores e instituciones para avanzar en un modelo que busca no solo incrementar las hectáreas cultivadas, sino generar capacidades permanentes en los territorios.
El viceministro de Agricultura Urbana, Elías Sánchez, explicó que este proceso forma parte de una estrategia que tomó como referencia experiencias productivas desarrolladas previamente en otras entidades, entre ellas la siembra de 3.400 hectáreas de arroz en Calabozo, estado Guárico, cuyos resultados permitieron plantear nuevos desafíos para incrementar la producción nacional de rubros que actualmente son importados. “¿Por qué nosotros en nuestro país tenemos que seguir importando soya? ¿Y por qué en nuestro país tenemos que seguir importando caraotas?”, planteó Sánchez al referirse al propósito de ampliar la producción de leguminosas y otros cultivos estratégicos. Asimismo, destacó que la producción desde las Comunas puede contribuir a reducir la dependencia de productos provenientes del exterior.





El plan productivo contempla la incorporación progresiva de distintos rubros y la articulación entre el Estado, las Comunas y los productores, bajo un esquema en el que los recursos entregados deben ser administrados y recuperados para garantizar la continuidad de los ciclos agrícolas. En ese sentido, Sánchez destacó que el objetivo no consiste únicamente en entregar insumos, sino en generar las condiciones para que las propias organizaciones comunitarias fortalezcan su capacidad económica y de gobierno en el territorio: “Para poder tener un plan serio necesitamos amarrar todos los insumos, pero no es lo único. Aparte de eso necesitamos la Comuna, la Comuna que rinde cuentas, la Comuna que se compromete y hace las cosas”.
Durante su intervención, Sánchez explicó que parte de los recursos destinados al plan han permitido recuperar y poner nuevamente en funcionamiento maquinaria agrícola, además de garantizar aceites, consumibles e insumos administrados a través de los Bancos de la Comuna. La estrategia también contempla la utilización de insumos y semillas producidas en el propio estado.
Sánchez insistió además en la importancia del seguimiento comunitario, tanto para verificar el uso de los recursos como para garantizar que los productores reciban el acompañamiento técnico correspondiente. En ese marco, señaló que el plan debe perfeccionarse a partir de las experiencias de cada territorio y de la capacidad de las Comunas para identificar oportunamente las dificultades que puedan presentarse durante el proceso de producción.





El viceministro explicó que el esquema de siembra contempla una responsabilidad compartida: mientras el Estado garantiza abonos, insecticidas y acompañamiento técnico, los productores deberán asegurar la semilla y la mano de obra. También se planteó que las parcelas de frijol y caraota tengan una extensión promedio de hasta tres hectáreas por productora y productor, con el objetivo de incorporar a un mayor número de familias a la actividad agrícola.
“Si hacemos este esfuerzo conjunto, no solo vamos a garantizar el alimento en nuestros hogares y fortalecer a los Bancos de la Comuna, sino que demostraremos que el pueblo organizado es plenamente capaz de impulsar la soberanía alimentaria del país”, expresó Sánchez.
El viceministro de Agricultura Urbana explicó que los Bancos de las Comunas no deben limitarse a administrar los recursos, sino asumir responsabilidades de seguimiento, control y evaluación de las políticas agroalimentarias y de los proyectos aprobados por las comunidades. En ese sentido, recordó que los Bancos de la Comuna están integrados por 11 Vocerías, distribuidas entre las áreas de coordinación administrativa, aprobación y seguimiento y control, aseverando que, de estos últimos, uno debe tener condición de productor, con la responsabilidad de acompañar junto a las y los Voceros en la ejecución de los recursos y proyectos.
Diversidad productiva en las Comunas





La Comuna Indígena Tapirin, anfitriona del inicio de la siembra, presentó una muestra de su diversidad productiva, que incluye: maíz, yuca, ganadería, frijol, patilla, auyama, plátano, naranja, limón, cacao, café, lechosa y ajidulce. La organización Comunal cuenta además con siete proyectos ejecutados a través de la Consulta Popular, correspondientes a las áreas de servicios, economía y producción.
También participó la Comuna Indígena Santa Bárbara, con experiencias en: plátano, cambur, patilla, ocumo chino, yuca dulce y amarga, frijol y maíz, además de iniciativas de transformación como la elaboración de casabe tipo galleta y miel artesanal. Su experiencia productiva incorpora igualmente el cultivo de flores ornamentales, entre ellas heliconias, bastón de caballero en variedades blanca, rosada y vinotinto y flores tipo micrófono. Esta Comuna registra siete proyectos ejecutados mediante la Consulta Popular, vinculados con servicios y transporte.





Asimismo, la Comuna Agroturística Río Chiquito mostró su producción de frijol y caraotas, dos rubros que adquieren especial relevancia en el nuevo ciclo agrícola, mientras que la Comuna Rosalía Ramírez presentó sus experiencias en: yuca dulce y amarga, café, pollos de engorde, gallinas ponedoras, lechuga, tomate, ajidulce, auyama, canela y aguacate, además de iniciativas relacionadas con fertilizantes, medicina natural y plantas ornamentales. Esta organización también cuenta con siete proyectos ejecutados mediante la Consulta Popular en las áreas de servicios y mantenimiento.
Finalmente, el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA) participó en la jornada con una exposición sobre mejoramiento genético participativo y producción de semillas de calidad de leguminosas, orientada a rescatar materiales locales y fortalecer la disponibilidad de semillas adaptadas a las condiciones productivas de Monagas. El director del INIA, Eddie Malaver, y la mejoradora de plantas, Roxana González explicaron el trabajo desarrollado con semillas de frijol y caraotas negras y rojas, así como la recuperación de variedades criollas como el frijol tejero y el frijol Tuy. Las experiencias comprenden a las y los productores de los municipios Maturín, Cedeño, Santa Bárbara, Piar, Caripe, Acosta y Aguasay.
Con el inicio de la siembra de frijol en la Finca El Remanso, las Comunas de Santa Bárbara dieron un nuevo paso dentro del ciclo Norte-Verano, articulando producción agrícola, recuperación de capacidades, investigación, rescate de semillas y organización comunitaria.






