(La Guaira, 22 de julio de 2026 / Prensa Mincomunas).— Mientras avanza la atención integral a las familias en resguardo tras los sismos del pasado 24 de junio, la reconstrucción también se consolida desde el acompañamiento emocional. La Brigada Comuna o Nada despliega un trabajo permanente de atención psicológica, contención y acompañamiento humano para ayudar a niñas, niños, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad a superar el impacto de la contingencia, fortaleciendo la esperanza, el Poder Popular y el tejido comunitario en la vida cotidiana.
Integrada por profesionales de distintas áreas, la brigada complementa la atención médica, la entrega de medicamentos y las terapias integrales con un abordaje psicosocial cercano, entendiendo que las afectaciones de un evento natural trascienden la infraestructura y tocan la tranquilidad de las familias. En cada encuentro, el diálogo y las actividades recreativas se convierten en herramientas para transformar la incertidumbre, fortalecer los vínculos comunitarios y consolidar el bienestar colectivo en el territorio.
Waibelys Milla, psicóloga integral de la Brigada Comuna o Nada, explicó que uno de los principales objetivos ha sido acompañar a las personas durante el proceso de adaptación emocional, entendiendo la diversidad de vivencias y canalizando la fuerza del pueblo organizado.




“En esta tarea hemos detectado situaciones de angustia producto del evento natural, por lo que trabajamos en la regulación emocional sabiendo que el proceso de recuperación no es lineal. Nuestro compromiso es brindar contención continua para acompañar a las familias en cada etapa hasta su plena estabilidad”, precisó la psicóloga integral.
La especialista destacó que el despliegue institucional y de la Organización Popular ha permitido crear condiciones favorables para recuperar progresivamente la tranquilidad, transformando las dificultades en fortaleza colectiva junto a las Voceras y Voceros de la zona. “Tenemos la tarea no sólo de reconstruir las infraestructuras, sino de reconstruirnos en colectivo y renacer en medio de este proceso, sacando la mayor fuerza de solidaridad de esta experiencia”, concluyó Waibelys Milla.
Por su parte, Manuela Sánchez, psicóloga social de la brigada, explicó que el trabajo desarrollado en los campamentos responde a las necesidades territoriales de cada comunidad, permitiendo un acompañamiento directo gracias a la unión y el trabajo coordinado de los distintos equipos.



“El abordaje en el territorio ha permitido una atención específica, cercana y humana. Esta brigada integra el área médica, terapias holísticas para los traumas físicos, distribución de tratamientos y la contención psicológica, garantizando un respaldo integral a nuestros hermanos y hermanas”, señaló Sánchez.
Con el despliegue de psicólogos, médicos, recreadores y voluntarios del Poder Popular, la Brigada Comuna o Nada reafirma su presencia en La Guaira mediante dinámicas grupales, espacios de escucha y atención individualizada, demostrando que en comunidad y con acompañamiento humano es posible sanar, avanzar y consolidar el buen vivir en el territorio.

