‎​Comunero Efrén Borges transforma la adversidad en esperanza a través del boxeo comunitario

‎​(Caracas, 16 de julio de 2026 / Prensa Mincomunas).- Desde hace más de cinco décadas, Efrén Borges ha encontrado en el boxeo una forma de transformar vidas. A sus 67 años, este entrenador y Vocero de Deporte del Consejo Comunal Constructores de la Patria Nueva, perteneciente a la Comuna Socialista Comandante Hugo Chávez en Catia La Mar, estado La Guaira, se encuentra actualmente en el campamento transitorio de la Unidad Educativa Nacional Luis Hurtado Higuera, ubicado en El Junquito, tras la contingencia del pasado 24 de junio. Lejos de detenerse, ha convertido nuevamente la práctica deportiva en una herramienta para acompañar, fortalecer y devolver la alegría a los niños, niñas y adolescentes que hoy comparten este espacio de resguardo temporal.

Su historia con el deporte comenzó cuando apenas tenía 11 años. Desde entonces, el boxeo se convirtió en una escuela de vida que lo llevó a formarse en distintas disciplinas y a recorrer el país acompañando a generaciones de atletas. Con la organización del Poder Popular encontró la misión de impulsar la recreación como instrumento de prevención, formación y construcción colectiva desde las bases.

‎​Como Vocero de Deporte de su Consejo Comunal y posteriormente parlamentario de la Comuna, decidió fundar hace 10 años la Escuela de Boxeo Puños Criollos, un proyecto nacido en las canchas de su comunidad para ofrecer oportunidades a la juventud. ‎”Veía a muchos muchachos sentados alrededor de la cancha. En vez de discutir con ellos, sacaba un balón, los invitaba a jugar, conversábamos y poco a poco se fueron sumando hasta que conformamos el grupo de boxeo”, recuerda el deportista.

‎​La escuela creció con los años. Efrén nunca cobró por entrenar a los jóvenes debido a las dificultades económicas de las familias del sector. Más allá de enseñar técnicas de combate, realizaba un acompañamiento integral en la vida cotidiana de sus alumnos: visitaba sus hogares, dialogaba con sus representantes, hacía seguimiento al rendimiento escolar y promovía valores como la disciplina, el respeto y la corresponsabilidad.

Su dedicación dio frutos. Hoy, varios de sus alumnos forman parte de selecciones nacionales y representan a Venezuela en competencias internacionales. Ese esfuerzo constante le valió los reconocimientos de Gloria Deportiva y Patrimonio Deportivo del estado La Guaira; distinciones que, asegura, pertenecen por igual a cada niño y niña que ha pasado por su espacio de formación.

‎​El trabajo colectivo no se detiene ante la contingencia

‎​La tarde del 24 de junio parecía transcurrir con normalidad. Minutos antes de comenzar el entrenamiento, Efrén organizaba unos documentos en su vivienda mientras lo acompañaban su familia y una joven boxeadora de la comunidad. Al iniciarse el sismo y tras asegurar el resguardo de los suyos, se activó de inmediato para habilitar la cancha deportiva del sector como un punto seguro donde los Comuneros y Comuneras permanecieron organizados durante los primeros días con profunda solidaridad.

Posteriormente, durante un recorrido de atención por la zona, el Comunero ministro Ángel Prado sostuvo un encuentro con las familias en situación de contingencia y coordinó su traslado planificado hacia el campamento transitorio de El Junquito. ‎”Desde que ingresamos a este espacio hemos contado con una gran organización y un acompañamiento integral por parte de los equipos de trabajo”, afirma con serenidad.

A pesar de los momentos difíciles vividos durante el evento sísmico, donde lamentablemente perdieron la vida cinco de sus jóvenes alumnos, Efrén ha reafirmado su convicción de seguir trabajando incansablemente por la juventud de su territorio.

Un nuevo espacio en medio del campamento

‎​Fiel a su trayectoria comunitaria, Efrén reunió rápidamente a un grupo de seis niños y jóvenes alrededor del deporte en las instalaciones del campamento. El entrenamiento comenzó sólamente con uno de sus nietos, pero la curiosidad y la motivación hicieron que otros niños del lugar se acercaran para participar. Hoy, ya son varios los que entrenan diariamente bajo su guía.

Para este formador, el boxeo representa una herramienta para mantener la mente sana y el cuerpo sano, un principio que ha guiado cada etapa de su vida. Bajo esta visión, asume que el rol de un entrenador es también el de un educador y orientador familiar, por lo que se mantiene en constante comunicación con las madres y padres del campamento para promover el estudio como un complemento indispensable del deporte.

El mismo Comunero que durante años impulsó la recreación en su localidad hoy continúa sembrando organización desde el resguardo temporal, convencido de que la recuperación colectiva pasa por defender el derecho a la recreación de la infancia.‎​”Le digo a los muchachos que continúen con sus estudios y con el deporte, que no lo abandonen nunca porque ese es el futuro de la Patria”, aseveró el boxeador.

Finalmente, Efrén Borges resume una vida entera de servicio comunitario con una premisa que hoy cobra más fuerza en El Junquito “un deportista más en la cancha es un delincuente menos en la calle”.

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