Familias de La Guaira bajo resguardo en El Junquito consolidan la convivencia y la organización Comunal

​(Caracas, 15 de julio de 2026 / Prensa Mincomunas). — Las familias que se encuentran bajo resguardo temporal en el campamento transitorio de la Unidad Educativa Nacional Hurtado Higuera, ubicado en El Junquito, coinciden en que la contingencia por los movimientos telúricos del pasado 24 de junio en el estado La Guaira ha sido una oportunidad para fortalecer la acción colectiva. Lo que comenzó como una respuesta inmediata ante la emergencia ha evolucionado hacia un modelo de protección, convivencia y cuidado mutuo.

​Hoy, organizados en asambleas, tomando decisiones conjuntas y compartiendo el día a día con optimismo, estas familias no sólamente reconstruyen su dinámica cotidiana, sino que demuestran que la solidaridad del Poder Popular es la herramienta más eficaz para superar cualquier adversidad.

Organización y sentido de pertenencia en el territorio Comunal

​Adriana Solís, Vocera de la Juventud de la Comuna Constructores de la Patria Nueva, en La Guaira, se encontraba en el Urbanismo Hugo Chávez junto a su familia cuando ocurrió el sismo.
​”En ese instante la prioridad fue proteger a mis hijos y de inmediato activarnos para ayudar a los Comuneros y Comuneras que lo necesitaban”, recuerda Solís.

Tras el evento, la comunidad se organizó temporalmente en los espacios comunes del urbanismo. “Allí recibimos el acompañamiento del ministro de las Comunas, Ángel Prado, quien nos propuso la opción de trasladarnos de manera organizada a las instalaciones del campamento transitorio de El Junquito”.

​Aunque el proceso de adaptación al clima y al nuevo espacio requiere esfuerzo, Solís destaca las condiciones y el orden que han consolidado en este espacio de resguardo:
​”Extrañamos nuestra rutina anterior, pero el acompañamiento ha sido constante. La convivencia es muy sana y mantenemos una planificación diaria para asegurar la alimentación, la atención médica y las actividades recreativas para los niños y niñas”.

​Esa voluntad de aportar se traduce hoy en su incorporación activa a las brigadas de mantenimiento del campamento. “Con el trabajo diario buscamos que cada habitante se sienta cómodo y en un ambiente agradable. Mientras estemos aquí, este es nuestro hogar común, y es vital que cuidemos el espacio entre todos”, concluye.

El trabajo colectivo como eje de la convivencia

​José Hernández, habitante del urbanismo Hugo Chávez, trabajador del Instituto Nacional de Parques (Inparques) y animador de la Misión Cultura Corazón Adentro, sostiene con convicción que la clave de la recuperación está en la unión de la comunidad.
​”Desde el primer día que llegué al campamento, me sumé al voluntariado para cuidar las instalaciones. Nos activamos en lo que haga falta: mi tarea principal es el mantenimiento y los ciclos de agua, pero también apoyo en la cocina y en las tareas de reparación. Además, organizamos actividades culturales y deportivas para mantener a los jóvenes motivados y alegres”, relata Hernández.

​Para él, la mirada está puesta en el futuro y en la reconstrucción colectiva de sus hogares. “La mayor riqueza de nuestro país es su gente. Vamos a dar el todo por el todo para salir adelante en comunidad; nos queda mucho camino por recorrer y construir juntos”.

Deporte para el bienestar de la comunidad

​Por su parte, Efrén Borges, parlamentario deportivo de la Comuna Constructores de la Patria Nueva en La Guaira, señala que la actividad física es fundamental para mantener la salud integral del grupo. ​”Todos los días a la tarde organizamos prácticas de boxeo para los niños, niñas y jóvenes del campamento. Nuestra intención es transmitirles disciplina, constancia y enfocar su energía de forma positiva”, explica.

​A pesar de la situación de haber perdido sus viviendas en el urbanismo Hugo Chávez, Borges enfoca su esfuerzo en el servicio a los demás. “Perdimos lo material, pero no la voluntad de trabajar y organizarnos. El respeto y el acompañamiento que vivimos aquí nos da la fuerza para seguir activos y aportando al colectivo”.

​El campamento transitorio de la U.E.N. Luis Hurtado Higuera demuestra ser un espacio de resistencia y planificación popular. En El Junquito, la suma de voluntades reflejada en las brigadas conformadas la toma de decisiones en asamblea evidencia que el bienestar se construye en colectivo, sentando las bases sólidas del nuevo porvenir Comunal.

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