Comuna Fabricio Ojeda en Tanaguarena organiza respuesta solidaria para familias afectadas que permanecen en campamentos

‎(La Guaira, 1 de julio de 2026 / Prensa Mincomunas).- Los terremotos registrados el pasado 24 de junio no solo ocasionaron daños en viviendas e infraestructura del eje costero del estado La Guaira, sino que también alteraron la dinámica cotidiana de las Comunas y los Consejos Comunales que hacen vida en los territorios afectados, por ello, en medio de esta compleja realidad, Voceras y Voceros de las comunidades han comenzado a reorganizarse para atender las necesidades más urgentes de las familias que permanecen fuera de sus hogares y acompañar el proceso de recuperación comunitaria.‎‎

En Tanaguarena, uno de los sectores impactados por la emergencia, distintos espacios comunitarios han servido como punto de encuentro para coordinar la recepción y distribución de ayuda humanitaria, así como la atención de personas que permanecen en campamentos de transición o que continúan resguardadas fuera de sus viviendas mientras los organismos competentes realizan las evaluaciones estructurales de los edificios afectados.‎‎

Desde el Consejo Comunal Tanariomar, perteneciente a la Comuna Fabricio Ojeda, la Vocera de planificación María Elena Pacheco, explicó que, pese a las dificultades que atraviesan las propias organizaciones comunitarias tras la emergencia, se han venido articulando esfuerzos para canalizar la ayuda hacia quienes más la necesitan: “la ayuda ha sido muy grande, gracias a Dios, y hemos podido ayudar a personas que, aun no siendo vecinas de nuestra comunidad, las hemos atendido. Estamos con los brazos abiertos para todo aquel que necesite una botellita de agua, un plato de comida, un papel higiénico o un kit de niños”.‎‎

Pacheco explicó que, desde este espacio comunitario, se han distribuido insumos para las familias no solo de Tanaguarena, sino también a habitantes de sectores como Naiguatá, Anare y Los Caracas, donde las dificultades de acceso han complicado la llegada de suministros durante los primeros días posteriores a la emergencia.‎‎

Como parte de la respuesta solidaria, profesionales de la salud provenientes de distintos estados del país se incorporaron voluntariamente para brindar atención médica en las comunidades afectadas. En este sentido, el médico internista Moisés López, procedente del estado Lara, informó que la mayoría de las consultas corresponden a pacientes con enfermedades crónicas que perdieron sus tratamientos o presentaron descompensaciones producto de la emergencia, además de niños con afecciones respiratorias y cuadros febriles asociados a las lluvias.‎‎

“Hemos atendido pacientes con hipertensión arterial, diabetes, asma y epilepsia, además de niños con fiebre y otras afecciones asociadas a las lluvias. Gracias al voluntariado hemos podido distribuir medicamentos, pero seguimos haciendo un llamado a fortalecer las donaciones para continuar atendiendo a la población”, destacó el médico López, al tiempo que invitó al personal de salud de todo el país a incorporarse a las jornadas de atención voluntaria que continúan desarrollándose en el estado La Guaira para fortalecer la respuesta sanitaria en las comunidades afectadas.‎‎

La magnitud de la emergencia también golpeó a quienes históricamente han sostenido la organización comunitaria. Muchas Voceras y Voceros son hoy víctimas directas del desastre, algunos permanecen fuera de sus hogares, otros perdieron bienes materiales y todos enfrentan la incertidumbre que dejó el terremoto. Aun así, continúan organizando la ayuda, acompañando a las familias y sosteniendo el trabajo comunitario con la convicción de que aun en los momentos más difíciles, el Poder Popular se fortalece cuando el pueblo decide levantarse unido para cuidar de los suyos.

Solidaridad vecinal recupera los territorio

Mientras avanzan las inspecciones técnicas de las edificaciones afectadas, numerosas familias permanecen fuera de sus viviendas y han encontrado respaldo en la solidaridad de sus propios vecinos. Henry Alexis Ortiz Torrealba explicó que, tras los daños sufridos por el edificio donde reside, permanece junto a su esposa resguardado gracias al apoyo de la comunidad, mientras espera los resultados de las inspecciones técnicas: “Mi esposa y yo estamos alojados acá con unos vecinos que nos han prestado todo el apoyo (…) estamos esperando las acciones que determinen los ingenieros municipales sobre la condición del edificio”.‎‎

Por su parte, Alberto Guevara destacó que la emergencia ha fortalecido la unión entre los habitantes del sector, quienes se mantienen organizados para acompañarse mutuamente durante la contingencia. “Aquí no se trata ni de color político ni de raza. Aquí fuimos afectados todos los que vivimos aquí, y es duro para todos nosotros”, expresó el habitante.‎‎

Con la organización del Poder Popular, la Comuna Fabricio Ojeda continúa fortaleciendo la atención integral a las familias afectadas, demostrando que la organización territorial constituye una herramienta fundamental para enfrentar situaciones de emergencia y acompañar la recuperación comunitaria.‎

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