Organización Comunal dinamiza producción de mango en el estado Monagas

(Monagas, 19 de mayo de 2026 / Prensa MinComunas).– El Poder Popular organizado del municipio Cedeño consolidó un circuito de distribución e intercambio comercial directo de mango desde el Fundo Rabanalito, ubicado en el sector Tarragona. Esta experiencia de gestión directa, liderada por la Comuna Caribes de Turimiquire, transformó una plantación con riesgo de abandono en un núcleo productivo autosustentable que genera empleo estable, maneja protocolos científicos fitosanitarios y destina sus excedentes financieros a la reinversión social del territorio, demostrando la viabilidad económica de la agroproducción Comunal.

La reactivación de este espacio agrícola comenzó formalmente el pasado 15 de diciembre, momento en que los productores de la zona asumieron las labores de limpieza, poda y acondicionamiento técnico para frenar el deterioro de los árboles. Al respecto, José Gregorio Urbaneja, Vocero del Consejo Comunal Tarragona perteneciente a esta Comuna, recordó que la iniciativa nació de la propia base para evitar la pérdida de la fruta, explicando que el objetivo central es avanzar hacia la reforestación de las hectáreas afectadas y elevar a escala nacional el alcance de la Comuna Caribes de Turimiquire: “Nosotros tomamos la iniciativa… para retomar el mantenimiento adecuado a esta plantación de mango, para poder adquirir sus frutos. Buscamos que esto se eleve a nivel nacional”.

En pocos meses, la iniciativa se consolidó en una operación formal estructurada en cinco lotes de terreno (lotes A, B, C, D y G). En este ámbito, a través del ejercicio del autogobierno se administra la cosecha de variedades de alta demanda comercial, clasificadas para aprovechar de manera óptima las ventanas estacionales de recolección: la variedad Keitt (por su bajo porcentaje de fibra y calibre idóneo en los bloques A y B); Heidi y Palmer (por su consistencia para el transporte en los lotes C y D); e Irwin, Haden, Tommy y Kent (destinadas al consumo interno y ferias locales desde el lote G y áreas perimetrales).

Para garantizar la calidad de la cosecha local, la organización popular implementó un estricto protocolo de control fitosanitario. Las brigadas de la Unidad de Production Social instalaron redes de trampas estratégicas para el monitoreo de la mosca de la fruta, acompañadas de ciclos planificados de fumigación y fertilización orgánica de los suelos. Esta labor técnica es auditada y certificada de manera regular por el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (INSAI), lo que asegura el cumplimiento de los estándares legales para la movilización del rubro. Manuel Romero, Encargado del Área Fitosanitaria, detalló que este rigor científico es obligatorio para el traslado del mango y resaltó el impacto en la comunidad: “Contamos con un personal de casi 60 personas fijas en limpieza, cosecha y el control de las trampas para la mosca de la fruta; esto es vital porque si el INSAI no aprueba los permisos de movilización, el mango no puede salir del territorio. Esto genera fuentes de empleo estables hacia la comunidad, mejorando la calidad de vida de cada habitante de Tarragona”.

Romero también explicó que, a diferencia de los años anteriores donde las familias se quedaban sin ingresos al culminar la zafra, este nuevo esquema mantiene una nómina permanente de 60 trabajadores y trabajadoras para las labores continuas de mantenimiento de la tierra y control biológico. Asimismo, señaló que la planificación contempla el ingreso de un contingente mayor durante el pico de la cosecha, permitir además saldar los recursos invertidos y dejar un porcentaje neto destinado a obras de infraestructura dentro de la propia localidad.

La relevancia de esta experiencia radica en la construcción de un encadenamiento productivo propio. Históricamente, las redes de intermediarios rurales tradicionales reducían el ingreso del productor primario y encarecían el precio final de la fruta. Al asumir la dirección de la cadena de valor, la organización popular administra la logística y coordina el traslado de los cargamentos directamente desde el estado Monagas hacia puntos de alta demanda estratégica como por ejemplo, Caracas, La Guaira y en distintas ferias locales a nivel nacional, garantizando alimentos bajo principios de precio justo y regularización de los costos de distribución.

Finalmente, el retorno económico derivado de la venta directa asegura el autofinanciamiento de la actividad agrícola y la amortización de los recursos invertidos en la fase de arranque. Los excedentes netos de la operación serán administrados por los habitantes del sector Tarragona para ejecutar obras públicas y mejorar los servicios esenciales de la localidad, optimizando la gestión de los recursos propios en función del desarrollo integral del territorio.

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