(Monagas, 17 de mayo de 2026 /Prensa MinComunas).– El Poder Popular organizado del estado Monagas en los municipios Ezequiel Zamora y Cedeño asume la vanguardia productiva para garantizar la Soberanía Alimentaria del país mediante el cultivo de maíz amarillo y blanco, a través del Plan Agroalimentario Comunal. Los productores han tomado el control directo de la producción del rubro bandera, estableciendo un modelo de gestión que elimina intermediarios y fortalece la planificación desde el territorio.
El despliegue operativo comenzó en el municipio Ezequiel Zamora, específicamente en la Comuna Bicentenaria 200, donde los productores ejecutan actualmente las labores de rastreo en las tierras de Capacho bajo la coordinación de un equipo técnico Comunal.

Yodalis Bermúdez, Vocera responsable del plan en este sector, lidera un grupo de 34 productores que tienen como meta la siembra de 535 hectáreas de maíz amarillo. La planificación en esta zona se basa en el reconocimiento de los ciclos biológicos y climáticos para asegurar la efectividad del cultivo.
Bermúdez explicó la importancia de la formación técnica y la conexión en el campo durante este proceso: “Ha sido una experiencia muy bonita, muy grata… He aprendido a conocer el maíz, la raíz, los tiempos de la tierra, el momento en el que hay que prepararla, de esperar la lluvia… Todo tiene un tiempo y un proceso”, relató la Vocera, quien además hizo un llamado a todos los productores del país a sumarse a este reimpulso de la Economía Soberana desde las bases.

Dentro de la misma jurisdicción, específicamente en Punta de Mata, la Comuna La Espada de Bolívar funciona como un eje de articulación logístico. Los Comuneros y las Comuneras han recibido un paquete completo de agroinsumos que incluye urea, fertilizantes, abono foliar, insecticidas y atrazina para el control de maleza. La eficiencia de este plan se refleja en la resolución de nudos críticos como el combustible; los productores de esta zona cuentan con el 90% del gasoil garantizado a costo cero, suministrado directamente para la maquinaria agrícola. Este apoyo estatal reduce drásticamente los costos operativos, permitiendo que la inversión se centre en la expansión de la capacidad productiva del territorio.
El despliegue avanzó hacia Viento Fresco, en el municipio Cedeño, donde la Comuna Ezequiel Zamora integra la experiencia de productores históricos con la capacidad organizativa de la juventud. Lumilde Lozada, productora del colectivo Buenavista con una trayectoria de vida dedicada al campo, enfatizó la responsabilidad de las Comunas de responder con una cosecha efectiva para el país: “Nosotros también debemos ser responsables y entregar lo que es la cosecha… porque estamos trabajando de la mano con el Gobierno”.




En este mismo ámbito, Valentina Carvajal, joven Comunera y representante del Banco Comunal, detalló el músculo técnico que sustenta el plan en Cedeño. El territorio cuenta con un parque comunal de 13 tractores, 13 rastras, 10 sembradoras, 11 asperjadoras, 2 abonadoras y una cosechadora. Esta infraestructura permite que la Comuna Ezequiel Zamora disponga de 600 hectáreas listas para ser mecanizadas. El modelo de trabajo establece que quienes poseen maquinaria y equipos completos prestan apoyo logístico a los productores vecinos que no los tienen, asegurando que el plan se cumpla de forma uniforme en todo el territorio bajo un esquema de apoyo mutuo.


La logística de este plan se centraliza en las instalaciones de Agropatria en Caicara, municipio Cedeño, que funciona como un centro de acopio general. Giovanni Méndez, Vocero de la Comuna Manuel Cedeño, constató la recepción de 21 gandolas de fórmula química y 14 gandolas de urea, además de herbicidas, insecticidas y semillas. En este municipio, la meta de producción es de 713 hectáreas.
Por su parte, en la finca El Carrao, el productor Honorato Guevara ya completó el primer pase de rastra en las primeras 40 hectáreas de su proyecto, destacando que la llegada física y masiva de los insumos ha generado confianza entre los Comuneros y Comuneras.
Para que la actividad registre un rendimiento óptimo, el plan establece una expectativa de cosecha promedio de entre 4.500 y 6.000 kg de maíz por hectárea, estimando alcanzar un tope de hasta 7.000 kg en zonas que cuenten con altas condiciones de lluvias, comprendiendo un total de 1.848 hectáreas de cultivo plenamente planificadas entre ambos municipios. La distribución de los insumos se ejecuta bajo un censo previo de productores activos en cada una de las Comunas registradas, garantizando transparencia en la asignación. El compromiso final de los productores es el arrime solidario de la cosecha, la cual será distribuida para todo el pueblo venezolano; de esta manera se consolida la sustentabilidad Comunal y la independencia productiva de la nación.





