(Carabobo, 9 de mayo de 2026 / Prensa Mincomunas).- Más de 80 investigadoras, investigadores, sabedoras, sabedores y practicantes de terapias naturales participaron este jueves en la inauguración de la Primera Jornada de Investigación Holística: Terapias Ancestrales Originarias hacia la Pluralidad de la Salud Natural y Colectiva en Venezuela, desarrollada en la sede de la Universidad Nacional de las Comunas (UNACOM), en Tocuyito, estado Carabobo.
El encuentro, que se extenderá durante los días 8 y 9 de mayo, abrió un espacio de intercambio de saberes orientado a fortalecer la investigación popular y el reconocimiento de las prácticas ancestrales vinculadas a la salud preventiva y colectiva. La jornada se desarrolla en alianza con el Centro de Investigación de la Escuela de Medicina Tradicional China y Masaje Terapéutico Ren Zhong, ubicada en Tinaquillo, estado Cojedes, bajo la dirección de Ricardo Latouche Reyes. Asimismo, contempla ponencias y debates en torno a ejes temáticos como los fundamentos epistemológicos y ontológicos de la salud natural, la praxis terapéutica, la fitoterapia, la etnobotánica, la bioética, la formación del ser y la gestión Comunal de la salud.
La agenda del primer día contó con la participación del doctor Alexis Millán, chamán del pueblo Cumanagoto, el shifu Ricardo Latouche Reyes, el magíster Elpidio Garrigó quien presentó la conferencia magistral de la jornada, y la doctora Alejandrina Reyes. Asimismo, durante la tarde se desarrollaron mesas y ponencias vinculadas a la bioética, la formación del ser, la praxis terapéutica, la fitoterapia y la etnobotánica.
La autobiografía, memoria ancestral y naturaleza en la salud colectiva




Durante la jornada inaugural, las y los ponentes profundizaron en la necesidad de recuperar los saberes ancestrales, la conexión con la naturaleza y la reconstrucción de la memoria individual y colectiva como herramientas fundamentales para la autosanación y el bienestar integral. En este sentido, la Dra. Alejandrina Reyes, directora del Instituto de Investigaciones Sociales Simón Rodríguez, reivindicó el pensamiento pedagógico de Simón Rodríguez como base para comprender la salud desde una mirada más humana e integral. “Hay que saber las letras, colores, rostros, olores, gestos y naturaleza, porque si no se pierde el 80% de lo que sucede”, expresó, al tiempo que destacó la importancia de desarrollar habilidades para comprender aquello que permanece dormido en la memoria.
En este sentido, explicó que la escritura autobiográfica constituye una herramienta para el reconocimiento personal y colectivo, permitiendo identificar los momentos de quiebre emocional y espiritual que requieren procesos de autosanación. “Cuando relatamos, trazamos rutas para nuestra autobiografía. Tenemos que saber de dónde venimos, a dónde vamos y qué queremos”, sostuvo Alejandrina.
Por su parte, el teólogo y psicólogo Eiezer Alvarado abordó la relación entre el inconsciente, el cuerpo y la naturaleza, afirmando que la humanidad atraviesa una etapa de reconexión con los saberes naturales y ancestrales: “cuando le damos al inconsciente paz, tranquilidad, alegría y gozo, le damos vida al cuerpo”. Asimismo, alertó sobre las consecuencias de la ruptura de los ritmos circadianos producto de las dinámicas modernas y el uso excesivo de luces artificiales, situación que genera insomnio, fatiga crónica y alteraciones metabólicas. En este contexto, destacó prácticas terapéuticas como el “baño de bosque”, orientadas a restablecer el equilibrio físico y emocional mediante el contacto consciente con la naturaleza.




Durante las exposiciones también se reflexionó sobre la necesidad de fortalecer la soberanía genética y descolonizar los patrones impuestos sobre el cuerpo, la mente y la herencia cultural. Las y los participantes abordaron conceptos como el “bisturí epigenético”, una perspectiva científica que estudia cómo los hábitos, emociones y entornos influyen en la expresión genética, así como el impacto de los traumas generacionales en la construcción de la identidad.
Las ponencias coincidieron en que la recuperación de la memoria ancestral, el cuidado emocional y la transformación de los sistemas de creencias forman parte de una lucha integral por construir una sociedad de hombres y mujeres verdaderamente libres, en consonancia con el pensamiento robinsoniano y los principios de la salud Comunal.
UNACOM impulsa una nueva cultura del cuidado desde las Comunas




Durante la instalación, la viceministra del Sistema de Formación Comunal y Movimientos Sociales y vicerrectora de la UNACOM, Kelly Pacheco, aseguró que este encuentro marca el inicio de una nueva etapa para la construcción de modelos de salud preventiva, natural y colectiva desde los territorios y las Comunas. Ante más de 80 participantes, Pacheco afirmó que la jornada constituye un acto de descolonización de la salud, reivindicando el papel del pueblo como productor legítimo de conocimiento y guardián de prácticas ancestrales históricamente invisibilizadas.
“Durante décadas nos enseñaron que curar era comprar, que sanar era consumir, que el cuerpo enfermo era un mercado y la medicina una mercancía”, sentenció la viceministra, a la vez que reafirmó que el pueblo aprendió que se puede prevenir y sanar desde prácticas propias, desde el conocimiento ancestral y desde el cuidado colectivo. Además, sostuvo que las Comunas están llamadas a construir una nueva visión de la salud basada en la prevención, la autorregulación corporal, los hábitos saludables y el buen vivir, señalando que el reto actual pasa por recuperar una relación consciente entre cuerpo, territorio y comunidad.
Asimismo, destacó que la pandemia permitió visibilizar la vigencia de los conocimientos campesinos y originarios vinculados al uso de plantas medicinales, la fitoterapia y las prácticas preventivas heredadas por generaciones. “Los campesinos y pueblos originarios nunca abandonaron el cuidado del cuerpo y del territorio como una unidad indivisible. Allí la prevención siempre fue el primer acto terapéutico”, señaló Kelly Pacheco.
En su intervención también alertó sobre los efectos de la crisis climática, las guerras por recursos y el impacto de las medidas coercitivas sobre el sistema de salud venezolano, insistiendo en la necesidad de fortalecer la soberanía sanitaria desde las comunidades organizadas. En este sentido, planteó la importancia de avanzar hacia la sistematización rigurosa de los saberes populares vinculados a la etnobotánica y las terapias naturales, promoviendo investigaciones construidas desde los territorios y no desde las lógicas extractivistas de la industria farmacéutica.
Entre las propuestas presentadas durante la jornada, destacó la creación de mapas Comunales de conocimientos, viveros medicinales integrados a procesos agroecológicos y programas de formación masiva para promotoras y promotores comunitarios en salud ancestral certificados por la UNACOM. Pacheco también defendió la construcción de una bioética Comunal sustentada en la defensa del patrimonio natural de los pueblos, el consentimiento colectivo y la circulación libre de los conocimientos asociados a las plantas medicinales y terapias naturales.






