(Caracas, 13 de abril de 2026 / Prensa MinComunas).– Las Organizaciones Socioproductivas se consolidan como el eje transversal de la Nación para superar el modelo rentista. Desde los territorios, estas unidades impulsan una nueva lógica de producción basada en la Democracia Participativa y Protagónica, donde la satisfacción de las necesidades colectivas prevalece sobre la acumulación de capital.
Diversidad organizativa para la soberanía

La Economía Comunal contempla diversas formas jurídicas que se adaptan a las potencialidades de cada territorio, tal como lo establece el Artículo 10 de la ley que rige la materia:
– Empresas de Propiedad Social Directa Comunal (EPSDC): Unidades donde la propiedad es del Estado (como patrimonio del Pueblo) pero su gestión, administración y control son ejercidos directamente por la Comuna o el Consejo Comunal.
– Empresas de Propiedad Social Indirecta Comunal (EPSIC): Experiencias que mantienen una administración compartida entre el estado y el Poder Popular, con la proyección estratégica de transitar hacia una administración completamente popular en la medida en que las capacidades de autogestión se consolidan en el territorio.
– Unidades de Producción Familiar (UPF): Organizaciones conformadas por núcleos familiares que desarrollan actividades desde lo cotidiano para el sustento del hogar y el aporte solidario a la economía local.
Diagnóstico y formalización: El camino del Autogobierno

La creación de una Organización Socioproductiva parte de un diagnóstico participativo en el territorio. En esta fase, las Comuneras y los Comuneros identifican nudos críticos y potencialidades para elaborar un proyecto que debe ser aprobado en Asamblea de Ciudadanas y Ciudadanos, garantizando que la iniciativa responda al interés colectivo.
Para su formalización y obtención de personalidad jurídica, los recaudos (Acta Constitutiva, Proyecto Socioproductivo, Planilla de Reserva de Nombre y Aval de la Comuna) deben ser consignados ante el ministerio de las Comunas, a través de la Taquilla Única de Registro del Poder Popular de cada estado. Este paso es fundamental, pues es el órgano competente el que valida el cumplimiento de la normativa y formaliza la integración de la unidad al sistema nacional, permitiéndole acceder a beneficios como la exoneración de tributos y el acompañamiento institucional.
Organización y Funcionamiento: Estructura técnica de las EPS

Para garantizar que la producción sea eficiente y transparente, las Organizaciones Socioproductivas cuentan con una estructura organizativa interna dividida en cinco unidades fundamentales, cada una con responsabilidades técnicas y políticas específicas:
1. Unidad de Gestión Productiva: Es la instancia responsable de la operatividad directa. Se encarga de la planificación de los ciclos de producción, la adquisición de materia prima, el mantenimiento de maquinaria, el control de inventarios y la distribución final de los bienes o servicios. Su meta es optimizar los recursos para asegurar que el producto llegue al Pueblo a precios de costo social.
2. Unidad de Administración: Tiene la responsabilidad del manejo financiero, la contabilidad, el resguardo de los activos y la ejecución de los gastos operativos. A diferencia de una administración privada, esta unidad garantiza que los recursos se manejen bajo criterios de austeridad y eficiencia, asegurando la solvencia de la empresa.
3. Unidad de Formación: Es la instancia encargada de elevar la conciencia política y técnica de los integrantes. Desarrolla planes de capacitación permanente para mejorar las habilidades productivas y profundizar en el estudio del modelo de Economía Comunal, combatiendo la lógica del capital dentro de la organización.
4. Unidad de Contraloría Social: Ejerce el seguimiento, vigilancia y control sobre todas las operaciones financieras y administrativas. Su función es vital para asegurar la transparencia y garantizar que la gestión rinda cuentas de manera periódica ante la Asamblea de la Comuna, evitando cualquier desviación de los objetivos sociales.
5. Unidad de Gestión de Excedentes: Es la unidad que caracteriza el fin social de la organización. Se encarga de calcular y proponer ante la Asamblea el destino de los excedentes netos para su reinversión social en el territorio (salud, educación, servicios públicos), asegurando que la ganancia se transforme en bienestar para la comunidad.
Derechos, obligaciones e integración sistémica

La sostenibilidad de estas unidades depende de su integración con las instancias del Gobierno de la Comuna, como el Parlamento Comunal y el Consejo Ejecutivo. Los proyectos deben estar alineados con el Plan de Desarrollo Comunal para garantizar una Gestión Territorial coherente. Estas organizaciones tienen el derecho al financiamiento y acompañamiento institucional, pero también la obligación ineludible de la rendición de cuentas, la protección del ambiente y la participación activa en el encadenamiento productivo nacional.
Al eliminar la dependencia de modelos tradicionales, el Poder Popular dinamiza la economía local y eleva los niveles de conciencia. Estas organizaciones son la herramienta política y económica para consolidar la Patria Soberana, donde el trabajo se pone al servicio de la vida y el desarrollo integral de la Nación.Este avance sistemático ratifica que el Poder Popular es el cimiento para un desarrollo inclusivo donde la corresponsabilidad y el trabajo conjunto entre comunidades e instituciones garantiza la Democracia Participativa y Protagónica en la Patria.




