Caracas, 14 de enero de 2026 (Prensa Mincomunas).- Una multitudinaria concentración colmó este martes las calles del centro de Caracas, donde la clase obrera venezolana, organizada en los 14 Motores de la economía y diversos sectores productivos, rechazó de manera contundente el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores. Asimismo, las y los trabajadores ratificaron su respaldo firme e incondicional a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en defensa de la paz y la soberanía nacional.
La movilización, que inició en la avenida Libertador con destino a la Plaza O’Leary, reunió a trabajadoras y trabajadores de sectores estratégicos como la industria petrolera, petroquímica, construcción y otras áreas productivas del país, quienes desde hace más de diez días se mantienen en las calles en protesta permanente frente a la agresión imperial contra Venezuela.
Nancy Fonce, integrante de Petromujer y trabajadora de PDVSA, expresó que la movilización representó la defensa irrestricta que tienen los trabajadores y trabajadoras hacia el presidente constitucional y la primera dama, afirmando que “aquí estamos, rodilla en tierra, marchando cada día y exigiendo la liberación de ambos. Le decimos al imperio norteamericano que no se equivoque, ¡aquí hay un pueblo preparado para defender su Patria!”.


Por su parte, Elías Flores, trabajador de PDVSA, manifestó que Venezuela es un país de paz que exige el regreso inmediato de su presidente y de la primera dama, secuestrados por el imperialismo. Señaló que ambos líderes han dedicado su vida a la defensa del pueblo venezolano, garantizando derechos sociales y protección a niñas, niños, jóvenes y adultos mayores.
Asimismo, Santiago Echeverría exigió al gobierno estadounidense el cese de las agresiones y la devolución inmediata del jefe de Estado, a quien definió como un hombre de paz. Resaltó que “no es casualidad que la industria petrolera y otros sectores estratégicos, con alto nivel de conciencia política, se mantengan movilizados en las calles en defensa de un presidente humanista, cristiano y profundamente comprometido con el pueblo venezolano”.
”Exigimos la liberación del presidente porque es un prisionero de guerra, no un delincuente como pretende decir el imperio yanqui. Es un comandante de victoria, del pueblo venezolano y rechazamos contundentemente la cobardía del gobierno norteamericano contra la Patria de Bolívar y Chávez”, precisó José Salcedo, quien viajó desde el estado Portuguesa para hacer presencia en la marcha.


Anaís Herrera, dirigente sindical del sector construcción, exigió el regreso inmediato del presidente y la primera dama, y aseveró que “las mujeres trabajadoras estamos en la calle, organizadas y en pie de lucha. Nicolás Maduro es un prisionero de guerra y exigimos su regreso con la gallardía que caracteriza al pueblo venezolano”.
Finalmente, Hernán Brito, vocero de la Central Bolivariana de Trabajadores, destacó que no solo Caracas se ha movilizado, sino toda Venezuela y pueblos del mundo. “Lo ocurrido es una agresión directa a la Patria. Se han violado convenios internacionales y, como respuesta, los pueblos del mundo se levantan exigiendo el rescate de nuestro mandatario. Seguiremos trabajando y produciendo en Revolución, con autodeterminación”, mencionó Brito.
La clase obrera anunció la elaboración de un comunicado que será consignado ante instancias diplomáticas, ratificando que el pueblo venezolano se mantendrá en las calles en defensa de su independencia, su soberanía y el control popular de la producción, como columna vertebral para la prosperidad del pueblo combatiente de Bolívar.
Movimiento obrero organizado contra el imperio yanqui


Durante la movilización, el jefe de Gobierno de Caracas, Nahum Fernández, afirmó que existe un claro contraste entre la política belicista de las potencias imperiales y la vocación de paz del pueblo venezolano, “Venezuela jamás ha buscado la manera de tirar una bomba o lanzar un misil. Nicolás Maduro es un patriota que defiende la paz y la dignidad nacional con la humildad que lo caracteriza”.
Fernández recordó que el presidente Maduro alertó oportunamente sobre el bloqueo, las sanciones y la guerra económica contra la clase trabajadora, y “ante esa arremetida, propuso la construcción de siete ejes de transformación política, donde el pueblo y los Movimientos Sociales se unirían para impulsar la transformación venezolana, con el año 2026 como un reto admirable”. Asimismo, hizo un llamado a los países hermanos del mundo a respaldar esta lucha por la liberación del presidente electo de Venezuela y su esposa, “los queremos de vuelta en el país, con el tricolor nacional ondeando en alto”.
En ese mismo contexto, Wills Rangel, presidente de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, resaltó la rebeldía histórica del pueblo venezolano, “venimos de más de 500 años de agresiones imperiales, pero también de heroínas y héroes que han luchado contra los modelos de dominación. La Revolución Bolivariana hizo del pensamiento bolivariano una Constitución y una realidad”.
“Este torrente popular se ha desatado en las calles desde el 3 de enero en rechazo a la agresión militar contra la Patria de Bolívar, Chávez y Maduro. Estamos comprometidos con las líneas del presidente Maduro y de la presidenta Delcy Rodríguez, y no nos detendremos hasta que regresen nuestros mandatarios secuestrados”, sentenció el ministro del Poder Popular para el Trabajo, Eduardo Piñate.

