Venezuela, 7 de julio de 2025 (Prensa Mincomunas).- En lo alto de las montañas larenses, donde el amanecer se posa suave entre cafetales y neblinas, crece un grano que guarda en su interior la fuerza de la tierra y la esperanza del pueblo.
De ese grano nace VENCAFÉ, una bebida que surge desde el alma del campo venezolano, cultivada con manos Comuneras y corazón colectivo.
En territorios como Sanare, donde la altitud, el clima fresco y las bondades de la geografía han hecho del café una herencia viva, las y los caficultores trabajan con entrega durante todo el año. Allí, la tierra habla y el fruto responde con generosidad.

El café arábigo y robusta que se produce en estas zonas, alimenta una economía nueva, nacida desde la raíz de las Comunas. “VENCAFÉ, es 100% Comunal, soberano y solidario. Es una bebida única y exquisita que se distingue por su suave sabor, aroma floral y notas frutales”, afirma Belkis Castañeda, productora de la Comuna Socialista Ascensión Piñero y miembro de la Junta Directiva de la Empresa de Propiedad Social Indirecta Comunal Enriquito Colmenarez, en el municipio Andrés Eloy Blanco del estado Lara.
Del grano a la taza: un viaje Comunal

Sembrar café no es solo un oficio, es un ritual de paciencia, saberes heredados y un profundo respeto por la naturaleza. Castañeda lo resume con claridad: todo comienza con la selección de semillas fuertes, dignas de continuar la estirpe cafetalera.
Luego viene el trabajo en los semilleros, el cuidado diario en los viveros, el riego, la fertilización, el abono natural y el control de plagas.
Después, llega el momento del trasplante, donde miles de plantas, una a una, cubren las hectáreas de tierra Comunal. Los meses de septiembre y octubre marcan la cosecha, cuando los frutos, maduros y rojos, se recogen con manos curtidas de historia.
Se lavan, se secan al sol durante días, se trillan y finalmente llegan a la Empresa Enriquito Colmenarez de Sanare, donde el café es tostado, molido, empacado y preparado para el pueblo.
Desde el corazón del campo venezolano, para conquistar los paladares del mundo

VENCAFÉ no solo recorre los caminos internos del país, también viaja más allá gracias al trabajo articulado de 18.000 productores y productoras del municipio Andrés Eloy Blanco y los 454 caficultores de la Torrefactora Enriquito Colmenarez, se producen entre 30 y 40 quintales por hectárea. Esta cifra, aunque significativa, ya no alcanza: el café Comunal venezolano es requerido en otras tierras.
A través de redes solidarias, VENCAFÉ ha sido parte de intercambios en el marco del Trueque con otras Comunas y llega directamente a las Bodegas Comunales, garantizando precios justos, lejos de la lógica especulativa del mercado tradicional. Pero ahora, también ha cruzado las fronteras.
Con emoción, Castañeda relata la exportación de seis contenedores de café verde rumbo a Italia y Estados Unidos, hecho posible por el respaldo del Gobierno Bolivariano y del Ministerio del Poder Popular para las Comunas, Movimientos Sociales y Agricultura Urbana.
Autogobierno Comunal: Café con esencia de pueblo

Las Comunas no solo cultivan café, cultivan soberanía, y en Venezuela, donde el modelo Comunal se consolida como camino viable y deseado, el autogobierno, la producción colectiva y la solidaridad son el alma de una economía que pone al ser humano en el centro.
VENCAFÉ es más que una marca, es símbolo de una transformación en marcha, es memoria, es presente y es futuro. Cada sorbo es una declaración de principios: lo nuestro, hecho por nosotros, con dignidad, con raíces y con sabor a pueblo.


