Comunicadoras y comunicadores populares fortalecen herramientas para narrar la memoria de las Comunas

‎‎(Caracas, 1 de octubre de 2026 / Prensa Mincomunas).- Con el propósito de fortalecer las herramientas de comunicación desde los territorios y promover nuevas formas de narrar las experiencias, procesos y transformaciones protagonizadas por las comunidades organizadas, se desarrolló de manera virtual la primera sesión del taller La Crónica Como Herramienta Comunal, espacio formativo dirigido a las comunicadoras y comunicadores de Mincomunas, sus entes adscritos y la Organización Popular.‎‎

La sesión, denominada La Crónica, estuvo a cargo de Niedlinger Briceño, Vocera de la Comuna 5 de Marzo Comandante Eterno, ubicada en el sector El Valle en Caracas, además de comunicadora popular y educadora, quien planteó la necesidad de revisar las formas tradicionales de comunicación institucional para avanzar hacia un ejercicio más cercano a las comunidades, sus códigos, experiencias y realidades. Uno de los principales planteamientos desarrollados durante la sesión fue la necesidad de colocar al Poder Popular en el centro de las historias que se cuentan desde las instituciones vinculadas al ámbito Comunal.‎‎

Para Briceño, aunque las autoridades y organismos deben ser reconocidos dentro de las informaciones, el protagonismo debe recaer en quienes desarrollan los procesos en los territorios, impulsan proyectos, participan en las decisiones y construyen respuestas desde sus propias comunidades; además planteó la importancia de revisar la jerarquización de los contenidos y evitar que las instituciones terminen desplazando de las narraciones a las personas que hacen posible los procesos comunitarios. A partir de esta reflexión, Briceño invitó a las y los participantes a asumir la fuente Comunal como un campo de trabajo permanente y a conocer los liderazgos, Voceras, Voceros y experiencias organizativas existentes en sus respectivos territorios, pues señaló que, el ejercicio comunicacional requiere una relación cercana con las comunidades y un conocimiento previo de los espacios donde se desarrollan las pautas, de manera que la cobertura no se limite a recoger información durante una actividad, sino que permita comprender el contexto en el que ocurren los hechos.‎‎

La formación también abordó la relación entre comunicación y pedagogía popular, tomando como referentes los aportes de Simón Rodríguez, Paulo Freire y Mario Kaplún. Desde estas perspectivas, Briceño destacó que comunicar implica también generar procesos de aprendizaje, estimular el pensamiento crítico y establecer relaciones de intercambio con quienes reciben los contenidos.

‎‎En este punto, subrayó que la investigación constituye una tarea fundamental para quienes ejercen la comunicación desde las instituciones y los territorios, pues antes de acudir a una pauta es necesario conocer quiénes son sus protagonistas, cuáles son sus antecedentes y qué procesos se desarrollan en el lugar. Como parte de esta aproximación, la comunicadora presentó la crónica como una herramienta literaria y periodística capaz de contribuir a una comunicación más humana y sensible, aplicable no solo a las notas escritas, sino también a los contenidos audiovisuales, las redes sociales, los copys y las distintas plataformas.‎‎

La sesión permitió revisar las características fundamentales de este género, entre ellas, la narración cronológica de acontecimientos, el apego a hechos reales, su carácter informativo y el empleo de recursos literarios que permitan construir relatos capaces de generar conexión con quienes los reciben. En este sentido, Briceño resaltó que la crónica no implica inventar hechos, sino encontrar nuevas formas de contar aquello que ocurre realmente en los territorios y precisó tener la memoria Comunal, entendida como la posibilidad de registrar las experiencias, saberes, transformaciones y acontecimientos que forman parte de la vida de las Comunas y que, en muchos casos, permanecen únicamente en la memoria de quienes los protagonizan.‎‎

En este contexto, Briceño llamó a las comunicadoras y comunicadores a reconocer también a las y los cronistas y cuenteros populares que existen en los territorios, personas que conservan relatos, historias y acontecimientos de sus comunidades a través de la tradición oral y que pueden convertirse en fuentes esenciales para reconstruir la memoria local.‎‎

Otro de los contenidos abordados estuvo relacionado con la necesidad de mantener una comunicación vinculada con el contexto nacional y con las circunstancias que atraviesan las comunidades. La ponente señaló que quienes ejercen la comunicación desde el Poder Popular no pueden asumir sus pautas como hechos aislados, sino que deben comprender las condiciones políticas, sociales, económicas y culturales que rodean cada experiencia para construir relatos con mayor profundidad. La formación también permitió reflexionar sobre los desafíos que plantea la comunicación en entornos digitales, donde la velocidad de circulación de los contenidos exige mayor capacidad de síntesis sin que ello implique renunciar a la profundidad, la investigación y el tratamiento responsable de la información.‎‎

De igual manera, insistió en que la formación no debe entenderse como un proceso basado en la memorización de conceptos, sino como un ejercicio de interpretación, intercambio y pensamiento crítico. En correspondencia con el pensamiento de Simón Rodríguez, planteó la importancia de enseñar a aprender y de promover una comunicación capaz de generar preguntas y estimular la comprensión de las realidades que se presentan.‎‎

La primera sesión del taller La Crónica Como Herramienta Comunal abrió un espacio para revisar las prácticas comunicacionales que acompañan los procesos del Poder Popular y avanzar hacia herramientas narrativas que permitan contar sus experiencias desde una perspectiva más cercana a quienes las protagonizan. La propuesta formativa continuará con nuevas sesiones orientadas a profundizar en los recursos de la crónica y su aplicación al ejercicio de la comunicación popular.

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