(Caracas, 25 de agosto de 2026 / Prensa Mincomunas).- La juventud organizada de Caracas abrió un nuevo espacio de participación en el marco del proceso de renovación de Vocerías de los Consejos Comunales, durante el Encuentro con la Juventud y Vanguardia Caraqueña realizado en la sede de la Gran Misión Venezuela Joven, donde se planteó la incorporación activa de las nuevas generaciones a las tareas de organización y transformación de sus comunidades.
El encuentro permitió intercambiar experiencias sobre el papel que están llamados a desempeñar las y los jóvenes en sus territorios, especialmente ante un proceso que contempla la renovación de 1.075 Consejos Comunales distribuidos en las 300 Comunas de Caracas. La jornada también sirvió para proyectar la participación juvenil de cara a la Consulta Popular Nacional prevista para el próximo 18 de octubre.
Para la joven Patricia Segovia, Vocera de la Comuna Comandante Mirabal, la incorporación de las y los jóvenes a las estructuras Comunales representa una oportunidad para asumir responsabilidades y participar directamente en las decisiones que inciden sobre sus territorios. “El Gobierno Nacional nos fortalece como juventud y nos reconoce como protagonistas. Tenemos derecho a decidir qué queremos para nuestra vida, a participar en los procesos electorales y a tomar decisiones en nuestros territorios. También podemos aportar a la economía de nuestras comunidades y asumir responsabilidades en la transformación de nuestros espacios”, expresó la Vocera.




Segovia destacó que la participación juvenil no debe limitarse en acompañar los procesos comunitarios, sino que debe traducirse en presencia activa dentro de las instancias donde se discuten las necesidades, proyectos y decisiones de cada territorio. En ese sentido, consideró la renovación de Vocerías como una oportunidad para que nuevas generaciones incorporen sus capacidades a la gestión comunitaria.
“Queremos estar donde se toman las decisiones, participar en la renovación de las Vocerías y llevar nuestras propuestas a cada barrio, porque conocemos de cerca las necesidades de nuestros territorios y también tenemos ideas para transformarlos. La juventud no puede quedarse esperando a que otros hagan el trabajo; tenemos que organizarnos, salir a nuestros sectores, escuchar a nuestra gente y construir junto a ella las soluciones que necesitamos. Hoy asumimos este llamado con alegría y con la convicción de que podemos convertir nuestra fuerza juvenil en organización, trabajo comunitario y futuro para Caracas”, enfatizó Lissethe Peña, vocera de la Comuna Catia Avanza.
Desde la Gran Misión Venezuela Joven, el jefe del Vértice Vamos a Participar, Wilkar Vallenilla, señaló que el encuentro forma parte de la preparación de la juventud caraqueña para asumir responsabilidades en las estructuras Comunales y participar en la transformación de los barrios desde sus propios espacios. Vallenilla explicó que la dimensión del proceso en Caracas plantea un desafío organizativo para la juventud, al señalar que la meta es participar en la renovación de las Comunas que tienen previstas renovar sus Vocerías, siendo este un proceso “Que se desarrolla en una etapa de especial movilización de las comunidades, vinculada a la preparación de la próxima Consulta Popular y al debate sobre el papel que corresponde asumir a las nuevas generaciones dentro del Poder Popular”.
Acompañamiento a jóvenes en sus primeras experiencias de gestión




Durante el encuentro, el Comunero ministro Ángel Prado destacó que la juventud venezolana representa una fuerza indispensable para el presente y futuro del Poder Popular, por lo que llamó a abrirle mayores espacios de participación, organización y decisión dentro de las comunidades. Señaló que la incorporación de las y los jóvenes a las Vocerías de los Consejos Comunales debe ir acompañada de un trabajo directo en los barrios, donde puedan aportar sus capacidades y convertirse en impulsores de nuevas iniciativas.
El compañero Prado recordó que la juventud ya ha demostrado su capacidad de movilización en los procesos de participación popular, destacando que cerca del 30% de quienes participaron en la primera Consulta Popular Nacional eran jóvenes, lo que demostró que “las nuevas generaciones tienen disposición para asumir responsabilidades en sus territorios”. Asimismo, insistió en construir junto a la juventud una agenda propia de trabajo en Caracas, con brigadas que recorran semanalmente los barrios y desarrollen actividades directamente en las comunidades, con una propuesta que contempla que sean las y los propios jóvenes quienes definan hacia qué territorio ir, qué actividades realizar y cómo relacionarse con los habitantes de cada sector, de manera que el trabajo comunitario nazca de sus propias inquietudes y capacidades.
El Comunero ministro Ángel Prado también ratificó la disposición de Mincomunas para acompañar a los jóvenes que enfrenten dificultades en la ejecución de proyectos comunitarios, especialmente cuando se trate de sus primeras experiencias de gestión. Además, planteó la posibilidad de realizar una nueva Consulta Popular Nacional de la Juventud, a partir de una propuesta construida por las propias organizaciones juveniles, y recordó que este mecanismo surgió inicialmente como una solicitud de las y los jóvenes y señaló que, si vuelven a organizarse y elevar la iniciativa, podría concretarse una nueva Consulta a finales de este año o durante 2027.





El compañero Prado, planteó continuar el trabajo territorial en Caracas y, posteriormente, extender las experiencias organizativas mediante brigadas juveniles hacia otros estados del país, como parte de una dinámica en la que la juventud sea quien abra caminos y convoque a las comunidades a participar. “La solución no puede ser solamente con el adulto. Si la juventud abre caminos, todos van a salir a ver qué está pasando”, sostuvo Prado.
El encuentro dejó planteado el desafío de convertir la energía y el protagonismo juvenil en organización permanente dentro de los territorios, con miras a la renovación de las vocerías y a la Consulta Popular Nacional del próximo 18 de octubre, son una propuesta que apunta a que las nuevas generaciones no solo se incorporen a las estructuras comunitarias, sino que impulsen desde los barrios una agenda propia de participación y transformación social.


