(Caracas, 20 de agosto de 2026 / Prensa Mincomunas).
Voceras y Voceros de la Comuna Socialista Soraya Sanz, ubicada en Altagracia, Caracas, protagonizaron una Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas con el objetivo de consolidar el Poder Popular y reforzar la gestión del autogobierno territorial.
Durante el encuentro, las y los líderes Comunales presentaron el balance de su Agenda Concreta de Acción (ACA), evaluaron los principales nudos críticos del sector y destacaron las obras consolidadas a través de los recursos asignados por la Consulta Popular Nacional.

En este sentido, la Vocera y responsable de la Sala de Autogobierno, Erika Gómez, explicó que la Comuna agrupa a 7.975 familias organizadas en siete Consejos Comunales. “Este territorio abarca 108 edificios y un sector popular. A solo dos años de haber sido creada esta Comuna, hemos logrado impermeabilizar más de 40 edificios, rehabilitar más de 30 fachadas y colocar techos nuevos en diversas viviendas de la zona”, precisó Gómez.
Asimismo, detalló que es necesario reubicar en un refugio temporal a 30 familias que resultaron afectadas por los sismos del pasado 24 de junio.

Entretanto, la Vocera Yammaly Reyes, refirió que “como Comuna hemos avanzado en la conformacion y renovación de nuestros Consejos Comunales lo que permitirá legitimar nuestras Vocerías en los diferentes comité de trabajo”.
La Vocería juvenil también aprovechó el encuentro para solicitar el acondicionamiento técnico del Infocentro local, con la instalación de conectividad a internet y un aire acondicionado para optimizar el espacio comunitario.

Por su parte, el Comunero ministro Ángel Prado, celebró el encuentro intergeneracional y subrayó la importancia del trabajo articulado entre la gestión Comunal y el Gobierno nacional. “La Comuna es la entidad que convoca, planifica y ejecuta proyectos de gran alcance para impulsar áreas estratégicas como la educación, el turismo, el arte y la cultura, garantizando el bienestar colectivo”, enfatizó.

Con estas acciones, la Comuna Socialista Soraya Sanz reafirma el protagonismo del pueblo organizado en la resolución de sus prioridades territoriales, demostrando que la planificación participativa y la transferencia de competencias constituyen herramientas fundamentales para la transformación integral de las comunidades urbanas.

