(La Guaira, 19 de julio de 2026 / Prensa Mincomunas).— El patio del Campamento Transitorio de la U.E.N. Narciso Gonell se llenó este domingo de amor, fe y momentos felices gracias a un despliegue conjunto destinado a la atención integral de las familias en resguardo. Con un desayuno organizado por el ministerio de Alimentación, las niñas y niños comenzaron a disfrutar desde temprano de las actividades programadas para su día.
Diferentes Movimientos Sociales visitaron el campamento para celebrar el Día del niño y la niña, brindando un espacio de juego, paz y distracción a los pequeños y a sus familias, quienes reciben acompañamiento integral tras los sismos del pasado 24 de junio, en articulación con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, a través de la Guardia del Pueblo, encargada de garantizar la seguridad y el resguardo de los niños, niñas, adolescentes y familias que se encuentran en este campamento.

Esta jornada de solidaridad contó con la participación de aproximadamente 25 voluntarios de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quienes se sumaron al servicio de toda la comunidad. Los miembros de la congregación realizaron actividades como pintacaritas, dinámicas deportivas y una obra de teatro para el disfrute de grandes y chicos. Además, compartieron un espacio de cuentacuentos donde relataron la historia de David y Goliat, sembrando un mensaje de fe, valentía y esperanza.

Vanu Inarandany, miembro de la iglesia, explicó la motivación de su servicio: “Como discípulos de Cristo, nos esmeramos por hacer las cosas que él haría en la tierra, especialmente en estos momentos donde acompañamos a nuestros hermanos venezolanos de La Guaira. Sabemos que son una población que requiere de nuestra atención y por eso estamos aquí”. Conmovido, añadió que “Estamos muy contentos por estar acá. Gracias por permitirnos compartir en esta actividad tan hermosa para los niños, siempre siguiendo el ejemplo del Salvador”.

A este día se sumó el trabajo de Miguel Marrero y Andreina Francesky, dos reconocidos artistas plásticos y talleristas con 30 años de trayectoria dedicados a la infancia a través de su proyecto independiente “El Gato sin Bigote”, quienes llenaron el patio de color, música infantil y dinámicas especiales.

Uno de los momentos más significativos fue la creación de un mural colectivo, donde cada niño tomó un pincel y dibujó libremente paisajes, flores y figuras, expresando su creatividad. El juego continuó con cintas de papel de colores que los niños hacían girar en el aire y la creación de burbujas gigantes de jabón, llenando de risas a toda la comunidad.

”Nuestro trabajo principal de toda la vida siempre ha sido con los niños. Es lo que nos gusta y sabemos hacer”, contaron Miguel y Andreina. “Queremos que se relajen y la pasen bien. Aunque somos nosotros dos solos en el taller, nos mueve verlos felices y seguiremos recorriendo otros campamentos transitorios para que más niños disfruten”.

Los pequeños del campamento manifestaron su alegría, Daiver Aguilar contó lo feliz que lo hace pintar y dibujar, mientras que Raidelys Brito, de 11 años, dijo que la jornada fue excelente “Pinté un paisaje bien bonito, lo coloreé y disfruté muchísimo el momento”.
La actividad cerró con una dinámica en el patio central que unió a talleristas, voluntarios, familias y niños protegidos del campamento en un gran aplauso colectivo. Con la unión de estas voluntades, el Campamento Transitorio de la U.E.N. Narciso Gonell vivió una grata mañana, demostrando que sólamente a través del esfuerzo articulado, el arte y el juego es posible garantizar el sano esparcimiento y la felicidad de las niñas y niños de la Patria.


