(Caracas, 27 de junio 2026/ Prensa Mincomunas).— Ante la emergencia generada por la actividad sismológica registrada el pasado 24 de junio de 2026, el Poder Popular asumió el protagonismo en el despliegue territorial para coordinar la atención directa en las comunidades afectadas.
Esta movilización popular se articula de manera directa con las líneas de acción prioritarias emitidas por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, enfocadas en la búsqueda y salvamento dentro de las 72 y 96 primeras horas. Además, la militarización logística de La Guaira para agilizar el paso de emergencias y la coordinación de asistencia internacional proveniente de brigadas de rescate y naciones aliadas.

Asimismo, las comunidades respaldan el despliegue del personal de salud y la distribución directa de más de 2.600 toneladas de alimentos y agua, mientras el Ejecutivo Nacional avanza en la recuperación progresiva de los servicios esenciales y la evaluación de infraestructura crítica como la autopista Caracas-La Guaira.
En este escenario de contingencia, el Comunero ministro, Ángel Prado, instó a mantener una estrecha coordinación para cooperar de manera eficiente con las brigadas y cuerpos de seguridad. El compañero Prado destacó el ejemplo de las Comunas campesinas que de inmediato iniciaron la organización para el envío de alimentos hacia los centros poblados con mayor afectación, reafirmando que la solidaridad es un valor fundamental del pueblo venezolano en momentos de dificultad. En Trujillo, Guárico y Apure, las organizaciones de base mantienen activos diversos centros de acopio donde se canalizan los aportes del pueblo, concentrando la recolección en insumos esenciales como alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos, artículos de higiene personal, ropa y sábanas.

Para optimizar las tareas de acompañamiento y resguardo en cada localidad, resulta fundamental activar los Comités de Comunicación y los Medios Alternativos y Comunitarios con el fin de difundir únicamente los reportes emitidos por las autoridades competentes. Centralizar la información verificada a través de Voceros y Voceras designados permitirá detener de forma oportuna la propagación de audios o textos de origen desconocido que generen alarma en la población. De igual manera, la coordinación de los refugios y centros de acopio deben apoyarse en canales digitales comunitarios y medios tradicionales como parlantes o carteleras para informar la ubicación exacta de los sitios de resguardo habilitados, organizando roles y turnos de trabajo entre las Comuneras y los Comuneros para garantizar la clasificación y distribución eficiente de los suministros recibidos.
En paralelo, las estructuras locales avanzan en el levantamiento de información crítica para enlazar directamente con el Estado Mayor para la emergencia. Esto implica elaborar censos rápidos por calles que permitan identificar la situación de cada núcleo familiar, dando absoluta prioridad a personas con movilidad reducida, adultos mayores, pacientes crónicos, niños y niñas. Este diagnóstico territorial debe incluir el registro de los daños visibles en las edificaciones, clasificándolos en nivel bajo para grietas superficiales, moderado ante afectaciones en paredes no estructurales que requieran evaluación, o alto cuando exista un compromiso evidente en vigas, columnas o colapsos parciales.

En materia de seguridad, es indispensable delegar las labores de localización y remoción de escombros estrictamente en el personal profesional como bomberos y Protección Civil, evitando intervenciones improvisadas que pongan en riesgo la vida de la comunidad. Las estructuras populares colaboran acordonando las áreas de peligro identificadas y manteniendo despejadas las vías de acceso prioritarias para el libre tránsito de los vehículos de emergencia.
Asimismo, se promueve el acompañamiento emocional mediante una primera atención orientada a restablecer la estabilidad de los afectados a través de la escucha activa, cuidando con especial atención a la infancia. Para quienes requieran un apoyo especializado y continuo, se encuentra plenamente operativo el programa Siempre Juntos mediante la línea gratuita 0800-2juntos (0800-2586867) y vía WhatsApp al 04265723422.
La experiencia demuestra que el trabajo conjunto y la organización de las propias comunidades en sus territorios son la fuerza principal para superar las dificultades, atender a las familias y avanzar unidos en la recuperación de cada espacio afectado.

